concepto de la micro corrección final, para permitir obtener los detalles finos y el ajuste final de la oclusión que se conseguirá únicamente a partir de la equilibración oclusal con un
desgaste selectivo post tratamiento. Queda claro que esto permitirá realizar el “pequeño” acercamiento final entre OH y ORC que no hayamos podido completar con los movimientos ortodóncicos.
El objetivo final delpunto de vista oclusal es entonces obtener un solo arco de cierre céntrico, eliminando la necesidad de compensaciones musculares para evitar interferencias dentarías, producidas en general por la activación de los pterigoideos externos.
Para graficar todo lo antes dicho, presentamos un caso clínico, donde podrá
observarse la discrepancia máxilo mandibular desenmascarada, luego de una maniobra de
inducción manual.
Invitamos al lector a planificar, con cualquier técnica que manejare, cual seria la propuesta
de tratamiento que ofrecería a este paciente, considerándolo antes y después de visualizar
su reposicionamiento mandibular.
Conclusión:
El diagnostico ortodóncico, considerando a nuestra especialidad como un verdadero
mecanismo de rehabilitación oclusal, debería realizarse a partir de una posición diagnostica mandibular (oclusión en relación céntrica), lo suficientemente estabilizada
como para darnos una mayor aproximación sobre la posición articular funcionalmente óptima y la posición de los cóndilos que trae el paciente cuando se encuentra en
máxima intercuspidación. De igual manera, esto nos servirá para planificar un
tratamiento que entre otros objetivos, trate de acercar ambas posiciones, buscando resultados de mayor estabilidad a largo plazo.
Fotografías intraorales correspondientes al paciente L.U.de 23 años de edad.
que muestran la oclusión habitual del paciente
en la primera entrevista (máxima intercuspidación).
Fotografías del montaje en articulador semiajustable, con técnica de inducción manual
(modelos montados en oclusión en relación céntrica).
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